Que cada vez haya más bares de tapas modernos e innovadores en Sevilla, no quiere decir que los lugareños estén dispuestos a dar la espalda a uno de los grandes emblemas de la ciudad: los bares de tapa de toda la vida. Se pueden reconocer fácilmente, un bar de tapas debe ser barato y bullicioso, tener eficientes camareros —no necesariamente extremadamente corteses— y donde la tinta es sustituida por tiza y el papel por la barra del bar.

A pesar de su popularidad dentro y fuera de España, el origen del nombre “tapa” es incierto. No en vano, numerosas leyendas intentar explicar su existencia. Entre las más populares se encuentra la historia del rey Alfonso XIII, el cual durante uno de sus viajes en Andalucía hizo una parada en un restaurante en Cádiz. El camarero, con el ingenio característico de los Gaditanos, cubrió la bebida del rey con una loncha de jamón en un intento por impedir que la copa se le llenara de arena. Encantado con la idea, el rey repitió copa de Jerez, y cómo no ésta debía incluir una vez más la curiosa “tapa”.

Sea cual sea el origen, debes saber lo siguiente antes de ir de tapas.

  • La tapa hace referencia al tamaño no al contenido. Casi todo es susceptible de estar en una tapa. Si bien, hay ciertos platos como la carne roja que es difícil de encontrar en este formato.
  • Las tapas están pensadas para tomar en la barra o mesas altas mientras que las mesas estás reservadas para las raciones.
  • Los bares de tapas suelen abrir sobre la 1 pm y no cierran hasta las 5, abriendo de nuevo sobre las 8.

Bodeguita Romero es uno de los bares familiares más emblemáticos que mejor llevan el paso del tiempo. La famosa pringá, una especie de sándwich hecho con los restos del cocido sevillano—conocido como puchero—se ha ganado el estatus de legendario. Pide también la tapa de bacalao en aceite de oliva y salmorejo. Su hermano Bodeguita Antonio Romero es famoso también por otro montadito o sándwich. El piripi, con bacon, tomate, cerdo y alioli, es el reclamo de un público más joven pero también local.

bodeguita romero 02

Bodeguita Romero

Casa Morales, también en el centro, conquista con su decoración y bodega. Siempre lleno y ruidoso como cualquier bar de tapas que se precie. Sólo si llegas temprano puedes tener la suerte de probar la tapa de espinacas con garbanzos, uno de sus platos estrella.

casa morales 01

Casa Morales

Si te apetece un aperitivo antes de una cena en condiciones, entonces Taberna Manolo Cateca es tu sitio. El bar ofrece una extensa carta de vinos locales que deben ser degustados con una tapa de jamón ibérico para poder ser disfrutados en condiciones.

Para aquellos que buscan una cena en mesa más relajada y con una carta más elaborada y no son fácilmente impresionables por la decoración taurina, Bodeguita Casablanca es su sitio. Es costumbre que la primera bebida venga con una tapa de papas aliñás. Puede parecer mundana pero, créenos, es espectacular.

casablanca 02

Bodeguita Casablanca

En este punto puedes necesitar un descanso de tanta chacina y carne, si este es el caso toma nota de La Trastienda. El lugar pude no seducirte a primera vista, pero si eres un amante del marisco, este sencillo bar lo ofrece tan fresco como su cerveza.

Cualquier intento de hacer una lista de bares de tapas de toda la vida no puede obviar el barrio de Triana. No te pierdas la tapa de tortilla al whisky en Casa Cuesta. Para los más atrevidos, la tapa de cola de toro es imperativa. En el mismo barrio,  Sol y Sombra está otra institución que te recomendamos en el artículo los bares más genuinos de Sevilla.

casa cuesta 01

Casa Cuesta