Pablo Cuñado, Manuel Diz, Rafael Schlatter y Javier Verdugo son los cuatro jóvenes arquitectos detrás de CM4, un estudio cien por cien sevillano que ha logrado hacerse un hueco con mucho esfuerzo y tesón en un mercado revuelto.  Mientras muchos deciden marcharse, ellos se quedan. Ninguna de las dos opciones es fácil en cualquiera de los casos. Ellos nos cuentan su experiencia.

Entrevista CM 4 00

¿Cómo nace la idea de montar un estudio propio justo después terminar la carrera?

Fue algo progresivo, una empresa evoluciona como evoluciona una pareja que empieza, van conociéndose, se van a vivir juntos… no es algo que ocurra de repente. Nosotros formamos en el año 2009 un colectivo—si puede llamarse así —de once compañeros y alquilamos una pequeña oficina para hacer el proyecto fin de carrera juntos. Entonces éramos simplemente once amigos disfrutando de nuestros últimos meses como estudiantes. A partir de ahí, mientras alguno iba terminando la carrera y otros se iban fuera a trabajar, ganamos un par de concursos y empezaron a salir pequeños encargos. Entonces vimos que sin mucho esfuerzo comercial y en un mercado revuelto teníamos un hueco que rellenar, una ocasión. Es a partir de ahí cuando decidimos profesionalizar la estructura empresarial del estudio sin perder nunca nuestra visión optimista de la arquitectura. Para entonces sólo quedamos nosotros cuatro, que somos los que luego fundamos CM4 Arquitectos en 2012.

¿Cómo definís CM4, qué tipo de arquitectura hacéis?

Intentamos que nuestra arquitectura responda a un tiempo y a un lugar concreto. El tiempo lo marcan tanto el lenguaje arquitectónico propio de nuestra formación contemporánea, como la situación actual de la sociedad. Tan raro sería hoy en día que nuestros proyectos tuvieran un lenguaje barroco, como que no respondiesen a unos presupuestos comedidos y acordes a las necesidades de nuestros clientes.

Por otro lado el lugar en el que hacemos arquitectura marca profundamente nuestro estilo. Proyectar una vivienda en Andalucía, no puede ser igual a hacerlo en Oslo o Bogotá. Contamos con una cultura arquitectónica y unas condiciones climáticas que afectan profundamente a nuestros edificios: la relación de los espacios construidos con los vacíos, el protagonismo de la luz, la potencia de la vida interior y privada de la vivienda, el uso predominante del blanco.

Intentamos usar todos estos instrumentos desde nuestro lenguaje contemporáneo para dar respuesta a las necesidades de nuestros clientes. En nuestros últimos proyectos, de entre todas esas características, la presencia del patio ha sido la principal. El patio como generador de la vida interior de la vivienda, como sistema de iluminación y ventilación, como distribuidor de los usos.

Entrevista CM 4 05

Rehabilitación de una casa en Jabugo

¿Os ha favorecido de alguna manera la crisis por la cantidad de arquitectos que se ha marchado a probar suerte en el extranjero?

Qué duda cabe que el que muchos de nuestros compañeros estén trabajando fuera ha reducido la competencia aquí. Sin embargo eso tiene también su parte negativa. Una región como la nuestra no debería deshacerse de un colectivo tan talentoso y polivalente, sino ofrecer las herramientas para que la arquitectura andaluza sea una marca reconocida y reconocible. Eso y regular la calidad y cantidad de arquitectos que siguen egresando cada año de tres escuelas que tenemos en Andalucía.

¿Hoy en día se realizan menos cantidad de obras arquitectónicas pero de mayor calidad? ¿Se tiene más conciencia de lo que se construye hoy?

Para que se dé una obra de arquitectura de calidad se deben dar al menos tres factores: que el arquitecto haga un buen proyecto, que el promotor lo pague y que el constructor lo ejecute correctamente. Lo que sucede hoy es que el arquitecto que antes tenía cuatro encargos sobre la mesa, hoy puede centrar todos sus esfuerzos sólo en uno, porque tendrá además una exigencia máxima por parte del promotor sobre los resultados, los plazos y los presupuestos. Se supone que esto debería garantizar la calidad de las obras de arquitectura, que se convierten en hitos urbanos y que fomentan la investigación sobre nuevas soluciones más económicas y sostenibles. Sin embargo eso no se ha convertido en norma, y en nuestras ciudades seguimos viendo como se construyen edificios vulgares porque en el fondo no hay una cultura arquitectónica en la ciudadanía.

Entrevista CM 4 02

Casa Manuel Cabrera

¿En qué se diferencia el papel del arquitecto hoy en día con el del arquitecto de toda la vida? ¿Creéis que sois más polivalentes? ¿Es necesario serlo para sobrevivir en los tiempos que vivimos? ¿O se puede seguir haciendo arquitectura cómo se hacía antes?

Imagino que la principal diferencia es como vendemos el servicio que ofrecemos. Quizás antes no hacía falta venderlo porque había más encargos que arquitectos. En la situación actual en la que seguimos siendo muchos y que hay que competir por menos trabajo, la diferenciación es clave.

Hay que entender que esto tiene que funcionar, por muy artistas que queramos ser tenemos que pagar nóminas, alquiler… hay una estructura empresarial lo mires por donde lo mires, a no ser que trabajes sólo en tu casa. Pero si quieres crecer profesionalmente necesitas una estructura clara con unos objetivos. Luego entras dentro de cada proyecto con todas las armas de un arquitecto puro y duro, a proyectar y a pensar en términos exclusivamente arquitectónicos. Pero sin estrategia empresarial esto es hobby, no una profesión.

Entrevista CM 4 01

Casa Vera Campos

¿En qué/quién os inspiráis a la hora de proyectar?

La mayoría de las veces las referencias no las buscamos, si no que las vamos encontrando en nuestros viajes, en una web, viendo una película o visitando un edificio. Hay veces que ese detalle que estuviste buscando durante semanas en los libros y revistas de arquitectura lo encuentras un día tomando una cerveza en un bar de Berlín.

Luego está el estilo, claro. Nos sentimos más representados por la escuela ibérica, pero en cada proyecto hay una serie de factores cambiantes que analizamos y encontramos en proyectos de todo el mundo gracias a la cantidad de información que existe y la facilidad que hay para acceder a ella.

¿Cuál es vuestro edificio/s favorito/s en Sevilla?

Aunque es difícil elegir uno entre tantos, nos vamos a mojar. Nos gusta mucho la estación de Santa Justa de Cruz y Ortiz. Su posición en alto y su fachada recuerdan al decorado de algún edificio clásico. Cuando llegas desde la ciudad te refugias bajo el gran voladizo exterior, que resulta un espacio reconfortante después de atravesar la horrorosa explanada. La entrada es intencionadamente pequeña como anticipo del tremendo vestíbulo, espacio que por su tamaño y por el recogimiento que produce, puede recordar a una catedral contemporánea. Por último la zona de andenes es un gran espacio exterior contenido dentro de un edificio, que por su calidad resulta una fantástica carta de presentación para la ciudad.

Pero quedarnos sólo con un edificio sabe a poco. Por ejemplo es fantástico el Monasterio de la Cartuja. Se trata de un conjunto que aúna la traza de un convento medieval en nuestra versión mudéjar, con valiosos elementos de un incipiente renacimiento y portadas del más recargado barroco; salpicado de altas chimeneas y elementos fabriles del siglo XIX y por si fuera poco rehabilitado durante los años 80 por lo mejor de la escena arquitectónica del momento: José Ramón y Ricardo Sierra, Paco Torres, Guillermo Vázquez-Consuegra, Luis Marín de Terán, Aurelio del Pozo o Fernando Mendoza. Desde el año 92 alberga el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y sólo dar un paseo por sus jardines ya merece la pena.

Los conventos y los mercados son dos tipologías que nos encantan. Quedan hoy en día multitud de conventos y monasterios integrados en la trama del Casco Histórico, aunque casi todos visitables sólo parcialmente. Por ejemplo los de Santa Paula o Santa Inés, el de San Clemente o el recientemente rehabilitado de Santa Clara. Son pequeñas ciudades que funcionaban de manera autónoma y que encierran maravillosas iglesias, claustros y jardines. En cuanto a los mercados sólo queda uno en su concepción decimonónica, el de la calle Feria. Otro mercado fantástico es el de la Puerta de la Carne, proyecto de 1926 de Lupiáñez y Gómez Millán, y que lleva años esperando una necesaria rehabilitación.

Entrevista CM 4 03

Reforma en el Porvenir

¿De la gran cantidad de edificios inutilizados que hay en Sevilla de gran valor arquitectónico, hay alguno que os guste especialmente? Qué tipo de programa/ edificio creeis que le vendría bien a la ciudad?

Sirva la respuesta que te hemos dado antes para responder esta pregunta. Una ciudad como Sevilla no se puede permitir tener un edificio como el mercado de la Puerta de la Carne sin uso durante décadas. Y no se trata de inventar exclusivos espacios gourmets y buscar promotores privados. Ese barrio sigue necesitando su mercado (y no uno provisional), pero es una cuestión de prioridades.

Muy cerca está la Fábrica de Artillería de San Bernardo, que representa un potencial pulmón cultural para la ciudad. Pero no hablamos de otro centro de interpretación abierto tres horas por las tardes durante los fines de semana, si no de un auténtico centro de producción artística a la manera de los mataderos de Roma o Madrid, combinando con usos universitarios y de investigación. Lo mismo se podría decir para las instalaciones de Altadis en Los Remedios.

Un sitio para perderse en Sevilla. 

En muchas zonas de la ciudad, sobre todo hablamos ahora del centro, se han generalizado los espacios públicos banales y los edificios vulgares con reproducciones costumbristas. Se va perdiendo el carácter de la ciudad, que reside sobre todo en la escala y en las proporciones. Para nosotros el auténtico valor de la ciudad está ahí.

Y por suerte aún quedan muchos lugares donde encontrarlo. Por ejemplo al pasear por la calle Enladrillada, pavimentada con una de las solerías más bonitas de la ciudad, y llegar hasta Santa Isabel donde la fachada de Vandelvira preside una encantadora placita en la trasera de San Marcos. Seguir luego hacia Santa Paula para apreciar la maravillosa portada de la iglesia obra de Pedro Millán y Niculoso Pisano, y aprovechar para comprar algún dulce en el torno del convento. Recorrer luego el barrio de San Julián con sus corralones, testigos de los cambios urbanos tras la Guerra Civil y volver por la calle Sol para acabar el paseo tomando una pavía en el Rinconcillo. Lo dicho, un tema de escala y proporciones.

Entrevista CM 4 06

Reforma Apartamento en el Arenal

Un lugar que hayáis descubierto hace poco.

Más que un lugar, unos cuantos. Nos referimos a los bares que están abriendo desde hace unos años gente joven y que están renovando la oferta gastronómica de la ciudad. Se trata de ofrecer un producto de calidad en nuestro tradicional formato de tapa, cuidando el servicio y los espacios.

Están/estamos consiguiendo que se relacione el diseño cuidado de los locales con la calidad de la comida. Como son amigotes recomendamos el Nazca y el Duo Tapas, pero también nos referimos a Perro Viejo, Plato Plató, Petit Comité, Torres y García, El Pintón, Mamarracha, etc.

www.cm4arquitectos.com