Como sus grafitis y murales, Zësar es alegre y siempre tiene ganas de bailar. Se empeña en convencernos de que es un pesimista, pero no lo consigue.

En un viaje al sur encontró el norte, y después de mucha gente, de muchas historias y de mucho trabajo, volvió a instalarse en Sevilla. Cuenta que sueña con convertir a Sevilla en un ejemplo de ciudad plural.DSC09695

¿Cómo se convierte César en Zësar?

Empecé a pintar con 12 años cerca de las vías del tren, en un lugar pactado con las autoridades y donde poco a poco empecé a conocer a gente que hacía grafiti en Sevilla. Luego estudié Diseño Gráfico y trabajé algún tiempo en un estudio, lo suficiente para darme cuenta de que no era a lo que quería dedicarme —también descubrí que quería ser mi propio jefe. De ahí me fui a Barcelona allá por el año 2008, y me metí en el movimiento okupa en una antigua fábrica donde se congregaba gente de distinta índole de la que tuve la suerte de nutrirme. Gracias a la gente que conocí allí, un día me vi cogiendo la maleta para Uruguay para hacer un curso de dos años de Luthier (constructor de guitarras). Mi padre es peruano y América Latina siempre me había llamado mucho la atención. El curso de Luthier no lo terminé, pero aquella decisión abrió la puerta a un hecho que supuso un paso importante en mi trabajo. Al poco tiempo de estar en Uruguay unos amigos me invitaron a un festival de arte urbano en La Plata, y en un momento del festival enseñé mi cuaderno de dibujos y bocetos. Fue genial porque me encontré con apoyo de gente del mundillo que me animó a lanzarme. Curiosamente y casi por azar, al volver del festival, me salió mi primer (gran) trabajo. A partir de ahí, se hacen eco las redes sociales y desde entonces no he parado. Después vinieron Brasil, Colombia, México, Bélgica, Francia, Portugal… y aunque hace dos años y medio que vivo en Sevilla, continúo viajando gracias a proyectos que van saliendo en diferentes partes del mundo.

Livre. Fortaleza Brasil

Livre. Fortaleza. Brasil

Qué temas te inspiran cuando tienes la oportunidad de pintar una gran pared en blanco.

El folclore, entendido como expresión de la cultura popular y no como estereotipos propios de un lugar. También me gusta mucho la música y creo que eso se ve en mis dibujos. Escucho mucho flamenco y me interesan las búsquedas nuevas en cuanto a cante y baile, también la música africana, la salsa—que es delirio casi como un código parecido a nuestras sevillanas— y también jazz, rap, electrónica… Me encanta la música, y disfruto mucho de la música popular en Latinoamérica porque aúna a la gente sin importar la clase social.

Colores nuevos. Lisboa. Portugal

Colores nuevos. Lisboa. Portugal

Además de la musicalidad, tu obra es muy colorista, lineal, así a simple vista diríamos que tiene reminiscencias de tu carrera de diseñador gráfico, ¿cómo defines tu estilo y de dónde viene?

Más bien esa linealidad viene de mi personalidad, y mira que soy caótico, pero me sale así, siempre lucho por soltarme con la mano y que mis murales no parezcan hechos con Illustrator. Lo del color empezó en Uruguay, en Montevideo, una ciudad muy gris, con coches antiguos y polución, y a la vez un lugar lleno de vida y de gente alegre. Fue en ese contexto urbano donde supe que quería poner un poco de color. Y aquello supuso un punto de inflexión, entonces supe lo que quería transmitir con mi obra. Me gusta centrarme en las cosas alegres, y sobre todo en transmitir felicidad a la gente que se topa con mis murales. Soy un poco pesimista y por eso pinto cosas alegres (risas).

BEMBA COLORÁ VS. DEIXA A GIRA GIRÁ

Bemba Colorá vs. deixa a gira girá. Zaragoza

¿Y encuentras una gran diferencia a la hora de pintar en España y en Latinoamérica? 

Muchísima, allí hay mucha más libertad, no todo está tan reglado como en Europa. La propiedad privada se entiende de manera diferente, la gente te permite pintar en la fachada de sus casas porque les gusta tu trabajo, incluso quieren llegar a pagarte.  Aquí la fachada habla un poco del estatus social, por eso, lo que pasa en Latinoamérica es poco probable que pudiera pasar aquí.  Además, el espacio público se vive de manera muy diferente, allí la gente está en la calle a todas a horas. Se reúnen, charlan, comen, beben, bailan y todo esto se hace en un entorno urbano. En Sevilla también se vive mucho la calle, pero de otra forma, de una manera más comercial y menos convival. Y no es porque los sevillanos queramos utilizarla solamente de esa forma, es que cada vez hay más prohibición…  También es verdad, que Europa en general y Sevilla en particular tiene una estética muy cuidada, no resulta tan fácil encontrar un sitio donde pintar.

Celebrarlavida. Guadalajara. Mexico

Celebrar la vida. Guadalajara. México

¿Qué artistas y movimientos te han influido a lo largo de este tiempo? 

Bueno, yo me he criado en la escena grafitera local sevillana de los 2000. Esto sin duda marca mi inicio. También hay que tener en cuenta que en aquella época internet no era tan fuerte y no había tanta cultura de lo que se llama Street Art, mis referencias eran limitadas. Hoy os puedo hablar de una artista a la que admiro mucho, Ana Langeheldt y que trabaja en Sevilla, ¡es fantástica! Logan también fue un referente importante, y lo sigue siendo. 

Compañera

Compañera. Ambato. Ecuador

¿Qué has pintado ya en Sevilla y qué te gustaría pintar algún día?

He pintado por ejemplo la puerta de Tramallol y la de El alambre. La primera es una asociación cultural que busca el aprendizaje colectivo basado en la cooperación horizontal, el intercambio y la búsqueda de formas de gestión económica y cultural, el segundo es una cooperativa andaluza de producción creativa y cultural. También tuve la oportunidad de pintar en un colegio.

Tramallol

Puerta de Tramallol. Sevilla

¿Qué me gustaría hacer? …un mural enorme para que lo viera mi madre (risas). También confieso que me encantaría organizar un Festival de Arte Urbano con un circuito de murales en el centro, siempre respetando ese pantone de albero, granate y blanco que caracteriza nuestra bella ciudad. Pero sobretodo, aunque sé que esto es muy difícil, me fascinaría ver pasar a la Macarena delante de un mural enorme, lo que haría de Sevilla un ejemplo de ciudad plural.

Zësar Bahamonte - _Por muito cuidado_ - Loures Portugal

Por muito cuidado. Loures. Portugal